martes, 23 de junio de 2009

A algunos les gusta caliente







Para comprender el amor que despierta Patricia Araujo en miles de internautas habría que recurrir al diálogo final de Some like it hot (mejor conocida como Una Eva y dos Adanes), aquella maravillosa película de Billy Wilder.

Osgood: “He hablado con mamá por teléfono, ha llorado de felicidad. Desea que lleves su traje de novia con encajes blancos.”
Daphne (llevándose las manos al corazón): “Osgood, no puedo casarme con el traje de tu madre, ella y yo no tenemos el mismo cuerpo.”

Osgood: “Haremos que lo arreglen.”

Daphne (con firmeza): “¡No lo harás! Mira, Osgood, debo decirte la verdad. No podemos casarnos.”

Osgood: “¿Por qué no?”

Daphne: “Bueno, en realidad no soy rubia.”

Osgood (generoso): “No importa.”

Daphne: “Y además, fumo. Fumo como un carretero.”

Osgood: “A mí no me molesta.”

Daphne: “Y tengo un pasado muy agitado. Desde hace tres años vivo con un saxofonista.”

Osgood: “Te perdono.”

Daphne (cada vez más desesperado): “Y nunca podré tener hijos.”

Osgood: “Los adoptaremos.”

Daphne: “¿Pero, es que no me comprendes? (se arranca la peluca y dice con voz de Jerry, el auténtico hombre que es): “¡SOY UN HOMBRE!”

Osgood (con indiferencia): “Nadie es perfecto.”