domingo, 14 de junio de 2009

Clásicos de ayer y hoy presentan: Black Emmanuelle


Si algo marcó mi infancia a los 10 años fue el canal Cinemax, sobre todo porque yo pensaba que después de la noche ahí todo era porno y como porno vi lo mismo Inhibition que Naranja Mecánica. En una de esas noches descubrí Black Emmanuelle, una película de 1975 que aprovechaba el éxito del film de Just Jaeckin. La historia es más o menos ésta:


La película comienza con Mae Jordan (mejor conocida como “Emmanuelle”), célebre fotógrafa, quien está en un avión rumbo a África. Es de noche y todos duermen. Emmanuelle ve que a su lado una parejita anda fajando, se excita y busca en el avión a un alma caritativa que le ayude a calmar su fuego. Lo encuentra en un hombre barbudo con quien entabla una plática, hasta que descubre que es un misionero y todo su plan se derrumba.

Al llegar a Nairobi se encuentra con la persona que la contrató: Ann Danieli, que está acompañada de su esposo, Gianni Danieli. Desde que se saludan, ya sabemos que el esposo se quiere coger a Emmanuelle.

Se ofrece una fiesta. Todos acaban ebrios. Ann se pone a fajar con Gianni (como es su derecho), pero Emmanuelle se pone celosa

y del coraje se muestra cariñosa con otro invitado, para que Gianni lo vea. Él la ve y ahí se acrecienta el romance.

Al otro día Ann y Emmanuelle van a cargar gasolina. Ann desaparece, Emmanuelle la busca y la encuentra, solo que con menos ropa respecto a la última vez que la vio.

Y con un despachador de gasolina debajo de ella, algo que usualmente no llevaba.


Con un poco menos de culpa, Emmanuelle y Gianni tienen una pequeña fricción durante un baile y después de quedar semidesnudos en un carro, deciden verse al siguiente día en la noche. Gianni le pide su casa a un pintor loco (estupendo personaje que siempre tiene en su estudio a una modelo desnuda aunque esté pintando una palmera).

Al otro día en la mañana, todos salen a unas ruinas. Emmanuelle se separa de todos para tomar fotos y Gianni la busca.


Es obvio que la encuentra, pero ella ya está en brazos de alguien que pasaba por ahí. (¡Ah, qué transeúntes tan fogosos hay en África!, dice Gianni y se va, no sin toser para que Emmanuelle se de cuenta de que la vio).

Gianni está encabronado y después de un partido de tenis,


que no puede jugar con habilidad porque todo el tiempo está distraído (en los problemas del amor, intuye uno),

Emmanuelle lo visita en las regaderas para pedirle perdón. “A ti es a quien quiero”, le dice y él, como el hombre de verdad que es, la rechaza, porque no es correcto besar a una mujer desnuda bajo la regadera, cuando ella ha besado a otro.

Pero como la dignidad no puede durar toda la vida, dos segundos después Gianni lleva a Emmanuelle a la casa del pintor.


A la mañana siguiente, Ann y Emmanuelle van a fotografiar animales, pero…


alguna de ellas termina confundiendo el botón de la cámara con los pezones de la otra.

Y en el cuarto de revelado, dan rienda suelta a sus pasiones (Woody Allen, no inventaste nada).


En la noche, Emmanuelle no puede dormir y va al cuarto de Gianni, donde lo ve fornicando con su mujer y para no ser inoportuna, se limita a tocarse a sí misma y a mirar de vez en cuando.

Un día, Emmanuelle escucha una conversación telefónica entre Gianni y una de sus amantes, Gloria (esposa de un amigo). Escucha que se refiere a ella como “ramera”, no puede soportarlo y escapa de la casa, tomando el primer jeep que transita por ahí en ese momento.


Y a Emmanuelle no se le ocurre mejor manera de sentirse mejor que acostarse, en la hierba, con el desconocido del jeep (mientras Gianni, que ha ido a buscarla, la ve con rabia desde lo lejos).

Emmanuelle vuelve a la casa. Un día coincide en la piscina con Gloria y pues ya que ambas andas desnudas y se han acostado con el mismo hombre (y sobre todo porque son gente civilizada y un pleito entre mujeres no soluciona nada), terminan besándose y acariciándose, como una forma de reconciliación.

Después, todos van a una aldea donde fuman una porquería que los pone locos a todos, mientras ven a unos aborígenes bailar a ritmo de los tambores. Emmanuelle se pone ligeramente excitada con la droga, los tambores y la piel negra y no le da pena ponerse a bailar con los miembros de la tribu.

El asunto termina en….


Después del bochornoso espectáculo, Gianni y Emmanuelle deciden que deben resolver su situación sentimental de una vez por todas….

no sin antes "ponerle" candentemente junto a una cascada.

A la mañana siguiente, convencida de que esta relación no conduce a nada, Emmanuelle se va de la casa sin avisar. Toma el primer tren que sale de la ciudad, donde sospechosamente


viaja un equipo de jugadores de jockey. Acto seguido…


Mientras tanto, ese pobre hombre que es Gianni ha tomado su jeep y ha ido a la próxima estación con intención de recuperar a Emmanuelle.


Al llegar a la estación, la encuentra rodeada de puros negros que han jugado jockey en ella durante toda la noche. Entonces, tímidamente, Gianni le pide que sea suya. Emmanuelle le responde que él siempre tuvo su cuerpo, pero que su problema era que no se conformaba sólo con eso y pues a ella le gustaba mucho, mucho, mucho… cómo decirlo… su libertad.

Finalmente Emmanuelle sube al tren con los negros y se sienta junto a una ventana a ver cómo las letras de los créditos suben lentamente.

Y FIN.

5 comentarios:

Eduardo Huchin dijo...

Quiero agradecer a P, quien en Pildorita de la Felicidad hacía resúmenes parecidos de las películas y del cual espero rescatar "ET-La vagina" para este espacio.

JM. Garcíamagaña dijo...

jajaja... exelente resumen... que haya mas. AAAAAAAAAH Y PASA EL LINK PA BAJARLA.

Gabbi dijo...

Pinche Eduardo, justo ayer pensaba que faltaba ese toque de P en este blog y hasta estuve imaginando hacer algo parecido, agradezco que me hayas ganado la idea!!!! Chingón debut, perduran las enseñanzas de P...

Larga vida!

Eduardo Huchin dijo...

JM: la peli, me imagino, que puede conseguirse en el Torrent, yo por mi parte la compré acá en Puebla.

Gabs: así es, preparo resúmenes de más pelis, especialmente una dedicada a vos.

Julio César Vásquez dijo...

Don Huchín, acá en la Radio estamos preparando un chow filmonívoro... a ver si en una de esas nos hecha una mano... jiu jiu jiu. (Con una reseña, no vaya asté a creer)
Ah! y de la película... ¿qué le dan a la gente en las pelis de esas que todo el mundo tiene disposición pal ai arrimelo pa' ca?