martes, 4 de agosto de 2009

APRENDE ALGO ACID QUEEN...

Esta semana en el blog de "PAIKI", Annie la nueva integrante de ese grupo de blogueros escribió un post, franco, interesante y con huevos... ojalá las zorritas demostrarán esa apertura, a consideración:

¿ SALUD MENTAL?

Después de analizar a 99 mujeres y 111 hombres, el investigador Stuart Brody aseguró la semana pasada que no utilizar condón es bueno para la salud mental. Por supuesto, la noticia provocó todo un escándalo entre los colegas de Brody, quienes le han cuestionado abiertamente si un embarazo no deseado o una enfermedad de transmisión sexual no son motivo de estrés, angustia y, obviamente, una salud mental escasa o nula.
Esto me recordó la terrible experiencia que viví en Conasida. Después de una noche de desmadre sin protección y de hacerme un par de tatuajes me entró el miedito y fui a este lugar a solicitar la prueba de VIH. Reputa experiencia de mierda: después de preguntarme mi historial sexual y de descalificarme por cada cosa que no hice correctamente (al menos eso percibí yo), me cagotearon, me hicieron plantearme con extremo detalle cómo sería mi vida con VIH, me mandaron a mi casa con todo ese viaje y me hicieron esperar un pinche mes por el resultado. No mames cómo sufrí. Y ya saben, cuando fui por él, el puto médico miró el resultado y me volvió a preguntar qué haría si tuviera VIH pero me levanté y le arrebaté el papel. Ya, ya estuvo de terrorismo psicológico. No tengo. Bendito sea todo ser que habite el paraíso.
En realidad, yo no tenía relaciones de riesgo. Siempre he sido de las chicas que dice: ‘con condón o a chingar a su madre’. Pero tampoco le he pedido a un güey que se ponga un condón para mamársela, lo cual sería sinónimo de sexo verdaderamente seguro, al menos según Conasida. Y es que no se pueden controlar todas las variables. Aún utilizando el látex, los accidentes pueden suceder y las cosas se van a la chingada en un segundo. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de alejarse del desastre en la medida de lo posible. Por ello creo que es indudable que toda la satisfacción o ’salud mental’ que pueda dar una docena de palos sin condón se esfuma contra el malviaje que ocasiona tan sólo la posibilidad de un embarazo no desado o, peor aún, de padecer una enfermedad de transmisión sexual del calibre del VIH o de la hepatitis C. Sin embargo, todavía hay quien defiende el no uso del condón. Hace menos de un mes escuché a un güey decir que ‘está de hueva’. Mierda.