domingo, 20 de junio de 2010

¿Huele a pescado y sabe a pollo? ¡Nunca más!

Ahora sí se nos han terminado los pretextos para no tragarnos todo lo que nuestro hombre nos quiera dar… y, vamos, el semen posee tantas propiedades, que no engullirlo es como no dejar que nuestra abuelita nos zampe las tabletas de Cevalín.

Que sabe peor que comerse un calcetín de futbolista mundialero no es mentira ni secreto, pero hoy en día está comprobado que el sabor del agüita de horchata no sólo es modificable, sino hasta mejorable.

Y eso podría convenirnos mucho, pues además de las mencionadas propiedades, el semen en la boca de una mujer tiene un poderoso efecto afrodisiaco y placentero en el hombre… y que levante la mano el caballero que diga que no; científicamente, el placer que produce ver que alguien se trague el semen se origina en un instinto: el macho busca la aceptación de sus genes por parte de la mujer y, como sabemos, el semen está repleto de cromosomas, por lo consiguiente, la genética es un medio muy eficiente para complacer a nuestras parejas (si la maestra de la primaria hubiera explicado esto… muchos habrían hecho sus maquetas del ADN con más empeño).

El sabor del semen, al igual que el que la leche materna, depende casi completamente de lo que coman, por lo tanto, una alimentación balanceada es lo más recomendable. Alimentos como las carnes rojas, los espárragos, el ajo, la cebolla, el café, el chocolate, la colifor y las especias le dan un sabor demasiado amargo y hasta desagradable (¡el alcohol y el cigarro también!); mientras que las ciruelas, el mango, los cítricos, el perejil, el cilantro, la menta, el té verde, (los demás sabores de chicles), el zumo de la manzana y, especialmente, la piña y el kiwi lo hacen óptimo para una degustación.

Así, una alimentación basada en proteínas deja un gusto a mantequilla para acompañar las palomitas, los lácteos proporcionan un sabor ácido pero agradable, y los adictos al azúcar y diabéticos saben a caramelo (lo más aceptado por las mujeres). Recuerden, hombres: eyaculan lo que comen.

Además de eso, beber mucha agua es altamente recomendado, pues con una mejor hidratación, el sabor es más suave. Sabios consejos que además de darles un semen con gusto excepcional funcionan como dieta.

Y si de plano el semental no se puede resistir a las garnachas, es hora de pensar en el mejor regalo para el próximo aniversario… un frasquito de Sweet Release (Dulce Descarga), el primer suplemento natural que cambia el sabor seminal de calcetín a manzana, y al mismo tiempo posee propiedades benéficas para la salud.

Dejaron de existir los pretextos… es excitante, es nutritivo y ahora sabe a manzana; sólo tengan cuidado, chicos, si antes algunas lo chupaban… ¡con esto se lo van a comer!

8 comentarios:

Eduardo Huchin dijo...

Dice un amigo: "¿El alcohol da mal sabor al semen? ¡Si precisamente tomo porque ya no cojo!"

Mussgo dijo...

jajaja.

Esta página se ha tornado muy educativa y cultural. Excelentes las colaboraciones de Diana. Felicidades.

Diana dijo...

:3
Todo sea por un mundo más culto, educado y feliz.
Y que Dios, que condena el sexo oral, bendiga el semen, le dé placer al hombre que lo esparcer y salud a la mujer que se lo traga.
u.u

Anónimo dijo...

ahora resulta que le puedes dar a elegir de que sabor quieren si vainilla, chocolate o combinado jajajaja eso me agrada mucho bien por esta info!!!!

Punto G dijo...

Y al hombre que se lo traga, también!! Amor es "compartir"!!!

Anónimo dijo...

Siempre he sospechado que todas esas propiedades milagrosas y rejuvenecedoras que le achacan al semen las inventan científicos puercos (y tienen que ser al menos un poco puercos para dedicarse al estudio de semen).
Protesto enérgicamente el tono despectivo con el que se refieren a los calcetines de los futbolistas.

Diana dijo...

Sí, también los que se dedican a picar caca ajena en los laboratorios de análisis... han de ser unos cerdos, ¿no?
Y... no es mi culpa que los calcetines de futbolista sepan a micosis... pero pss... cada quién tiene sus gustos :3

Anónimo dijo...

Eso digo yo, algunos tenemos gustos oscuros y terribles. Y no empecemos una discusión acerca de los lugares propensos a micosis!