El escenario: la biblioteca de la Facultad de Humanidades de la UAC (en realidad podría ser cualquier lado, pero como yo presenté mi examen ahí, no me imagino otro sitio). Hay una mesa con mantel, tres sinodales y una chica vestida con traje sastre.
Los personajes son el PRESIDENTE DEL SÍNODO, un viejo despreciable que casi no ve; el SINODAL 2, un joven innecesariamente atractivo pues se graduó en Cambridge; el SINODAL 3, un pobre perdedor que no sabe cómo llegó ahí y que toda su vida ha soñado con trabajar de administrativo en la SEP. Ah, y la SUSTENTANTE, por supuesto.
PRESIDENTE DEL SÍNODO: Bueno, señorita, según veo su tema es…
SUSTENTANTE (con desgano): “Semiótica de los sabores del hombre”
SINODAL 2 (como se cree un chingón se sienta en la esquina de la mesa y dice retador): Señorita, quiero decirle que su tesis tiene una inconsistencia.
SUSTENTANTE (se acerca al sinodal y le frota la entrepierna): No, por lo que veo, el argumento es bastante sólido.
El sinodal 2 tose y toma mejor su asiento al lado de los otros sinodales.

SUSTENTANTE: Si me permite me gustaría reproducir todos los aspectos de mi investigación.
De inmediato se mete debajo de la mesa.
SINODAL 2 (tratando de disimular): Pero dígame, qué sistema de citas empleó.
La voz de la SUSTENTANTE se escucha desde debajo de la mesa: Las citas a ciegas.
El SINODAL 2 se retuerce por unos minutos. Para recuperar la compostura, se pone de pie, pero ya con el pantalón a la altura de las rodillas.
SINODAL 2: ¿Le molestaría si la examino a profundidad?
SUSTENTANTE: No.
SINODAL 2: Bueno, creo que iré de una vez a la Introducción
SUSTENTANTE: No, antes viene la dedicatoria.
Ella se recuesta sobre la mesa y le abre las piernas.
SINODAL 2: Es verdad, primero que nada tengo que verificar sus fuentes. (Palpa el cuerpo sin ver) ¡Oh, Dios, son de primera mano!
SUSTENTANTE: Creo que son suficientes para que usted haga el Índice.
Pasan 5 minutos.
SINODAL 2 (aparece comiéndose una galleta): Perfecto, creo que podemos pasar a la Introducción.
SUSTENTANTE: Es que no tengo el marco anti-conceptivo, perdón, conceptual. ¿Le molestaría si mejor verificamos la Hipótesis?
SINODAL 2 (algo desilusionado): Bueno, pero que no se vuelva a repetir.
SUSTENTANTE (poniéndose de pie): No se preocupe. Mire, yo sostengo que el sabor del disparo masculino está íntimamente ligado tanto a la estimulación oral como a la textura del arma.
SINODAL 2: ¿Y tuvo variables?
SUSTENTANTE: Claro, por eso lo probé con varios.
SINODAL 2: Y cuál fue la unidad de la muestra, ¿en mililitros? (Se carcajea)
SUSTENTANTE: No, en tragos.

El SINODAL 2 vuelve a toser. Ella vuelva a ponerse a cuatro y se acerca de nuevo a la entrepierna del SINODAL 2. Pasan 10 minutos, durante los cuales el SINODAL 2 lee en voz alta la tesis. Cada que le da un espasmo se salta tres párrafos. Ella de vez en cuando le pregunta:
SUSTENTANTE: ¿Así está bien?
SINODAL 2: Sí, más que bien.
SUSTENTANTE: ¿Y así?
SINODAL 2: Ídem, ¡ídeeeeeeeeeeeeem!
Pasan otros 5 minutos.
SINODAL 2: Dios, creo que su técnica de recolección de la muestra es excepcional. Me ha convencido, firmaré el acta correspondiente.
SUSTENTANTE: Gracias.
SINODAL 2: Señorita, queda usted aprobada.
La cámara enfoca a los otros sinodales quienes se han bajado los pantalones y le dicen a la pasante:
¿Quiere usted que sea por unanimidad?
Disolución. En la siguiente escena, salle ella con el diploma CUM LAUDE en una mano y la medalla “Enrique Hernández Carvajal” en la otra.
FIN